Ya está, ya pasó. Tras un inmerecido y excesivo descanso en mis artículos llegó el momento de volver a la carga.
Han pasado casi medio año desde mi último artículo y el resumen de este periplo es sencillo. No hemos mejorado nada. En absoluto. Nadie. Ni un poquito. En ningún sitio. Y lo que es peor, cada día que pasa estamos más y más cerca de olvidarnos de lo que ha ocurrido y sigue ocurriendo.
Justo hoy se habla más de fútbol o de Hong Kong que de los asesores de las cajas que tenían tarjetas de crédito opacas, o de que hay menos paro a costa de que los que trabajan lo hacen la mitad de tiempo que antes con un sueldo irrisorio que no permite llegar a fin de mes en ningún caso, o de que pese a todo lo que ya sabemos de los casos de corrupción como Fabra, Puyol, los EREs, el caso Palau sus autores sigan todos en la calle disfrutando del dinero robado, o de que tan sólo tenemos posicionada a una de nuestras universidades entre las 200 mejores del mundo demostrando así que seguimos despreciando la necesidad de tener una formación de calidad, o de que seguimos siendo uno de los países con mayor desigualdad entre clases sociales, o de que ya no se habla de ellos pero los africanos siguen intentando llegar a Europa arriesgando sus vidad, o de ...
Hay tantos "o de..." que es imposible enumerarlos todos. Pero hay un tema primordial que resume a todos ellos juntos. No hemos aprendido nada.
Así que lo mejor será retomar la actividad editorial en este blog y tener la esperanza de que pueda influir tanto como sea posible para que eso cambie.
Volvemos a las barricadas de nuevo.
"Hay gentes tan llenas de sentido común, que no les queda el más pequeño rincón para el sentido propio".
Miguel de Unamuno (1864-1936) Filósofo y escritor español.
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viernes, 3 de octubre de 2014
jueves, 20 de marzo de 2014
La coherencia y la verdad por bandera
Se ahogaron 15 personas intentando llegar a nado a España con la Guardia Civil presente.
Primero que si se ahogaron ellos solos.
Al poco ante las sospecha dijeron que no se había disparado nada de nada.
Luego que sí, algunas pelotas de goma disuasorias pero sólo al aire.
Más tarde sí se disparó hacia el agua pero a unos metros con lo que no hubo riesgo para los nadadores.
Después se empezó a hablar de los botes de humo que también se dispararon.
Los videos mostraron que se disparó todo aquello y que los objetos cayeron junto a las personas.
A los pocos días ya el ministro reconocía que "Hubiera sido mejor no lanzar las pelotas".
Ahora, al tiempo que reconocen el lanzamiento de ¡145 pelotas!, salen otra vez a decir que si las pelotas no tuvieron influencia en que algunos emigrantes se ahogasen.
Primero que si se ahogaron ellos solos.
Al poco ante las sospecha dijeron que no se había disparado nada de nada.
Luego que sí, algunas pelotas de goma disuasorias pero sólo al aire.
Más tarde sí se disparó hacia el agua pero a unos metros con lo que no hubo riesgo para los nadadores.
Después se empezó a hablar de los botes de humo que también se dispararon.
Los videos mostraron que se disparó todo aquello y que los objetos cayeron junto a las personas.
A los pocos días ya el ministro reconocía que "Hubiera sido mejor no lanzar las pelotas".
Ahora, al tiempo que reconocen el lanzamiento de ¡145 pelotas!, salen otra vez a decir que si las pelotas no tuvieron influencia en que algunos emigrantes se ahogasen.
domingo, 23 de febrero de 2014
Mienten hasta cuando presentan sus propias pruebas
El Gobierno, con el fin de demostrar la versión dada tanto por la Guardia Civil como por ellos mismos sobre lo ocurrido, ha entregados los videos del naufragio de un grupo de inmigrantes en aguas ceutíes. Era para demostrar que lo que ellos argumentan es la verdad. Pero en el video sólo se ven claros los siguientes puntos:
Estos políticos tienen la cara tan dura que no se les cae de vergüenza ni cuando ellos mismos entregan las pruebas que demuestran sus constantes mentiras. Además hace tiempo que está confirmado que nos tienen por gilipollas. Si no es imposible entender con qué tranquilidad sostienen justo lo contrario de lo que se ve en el video y pretenden que nos lo creamos. Cuentan con que no les va a pasar nada por mentirnos y claro, lo mismo tienen razón.
El responsable de la Guardia Civil que haya estado al mando de esa operación es también responsable de la muerte de esos inmigrantes. No hay duda de que la decisión de disparar tuvo su influencia en el naufragio, ya bien sea en el hundimiento de la balsa, en los nervios de sus tripulantes o en su incapacidad para reaccionar, y por ende tiene responsabilidad en la muerte de las personas. Venir a decir que esas muertes son culpa de que no sabían nadar hace desear que quien defiende dicha idea sufra, en sus propias carnes, la misma situación. Estaría bien verles ante las imágenes de un familiar en iguales condiciones, no sabiendo nadar y con un cuerpo de salvamento a escasos metros que no hace nada por evitarlo y sí por producirlo. Sois escoria, alguien os lo tenía que decir.
Los Guardias Civiles que están ahí, a escasos metros de alguien que se ahoga, y que no hacen nada por ayudarle también han de hacérselo mirar. ¿Con qué tranquilidad se espera en la orilla a que lleguen los que buenamente puedan mientras que los demás van quedándose por el camino sin fuerzas para llegar a tierra? ¿Es que nada les conmueve la muerte de esas personas? La disciplina castrense se supone que ayuda a que uno se haga responsable de sus actos. Ya veo que me equivocaba.
Enhorabuena señores políticos del gobierno. Ya les tenía en lo más alto de la lista negra de grandes males de este país junto con otros muchos compañeros suyos del gremio. Por debajo suya ya tenía a las fuerzas especiales de antidisturbios de la policía nacional, tan solícitos ellos a repartir estopa entre aquellos a los que deberían proteger. Ahora pasan a estar acompañados por la Guardia Civil, estamento que hasta el momento parecía responder a una imagen de lealtad al país y de respeto a todos por encima del gobierno que lo presidiese. Ahora vemos que son tan vendidos como el que más.
Han conseguido que haya alguien más de quien no me fie. Váyanse a la mierda.
- Los inmigrantes consiguieron pasar a aguas ceutíes.
- Los inmigrantes fueron recibidos con salvas de pelotas de goma e insultos por parte de los guardias civiles.
- La Guardia Civil llegó incluso a hacer uso de botes de humo que se ve como cayeron a escasos centímetros de los inmigrantes.
- La Guardia Civil ni siquiera usó la lancha a tiempo para salvar a los náufragos. Los de la playa no se dignaron ni a mojarse las botas por salvar alguna vida.
- Los inmigrantes no respondieron violentamente a quienes les recibieron en la orilla. Los únicos que contestaron a pedradas tras recuperar los primeros cuerpos de los fallecidos eran los inmigrantes que esperan a otro lado de la valla para intentarlo en otra ocasión. Nunca hubo violencia en este asalto más que por parte de la Guardia Civil.
- La Guardia Civil devolvió de manera ilegal a los inmigrantes a Marruecos.
- La Guardia Civil miente.
- El Gobierno miente.
- Los jueces no van a hacer nada.
- Todos ellos nos avergüenzan a todos nosotros.
Estos políticos tienen la cara tan dura que no se les cae de vergüenza ni cuando ellos mismos entregan las pruebas que demuestran sus constantes mentiras. Además hace tiempo que está confirmado que nos tienen por gilipollas. Si no es imposible entender con qué tranquilidad sostienen justo lo contrario de lo que se ve en el video y pretenden que nos lo creamos. Cuentan con que no les va a pasar nada por mentirnos y claro, lo mismo tienen razón.
El responsable de la Guardia Civil que haya estado al mando de esa operación es también responsable de la muerte de esos inmigrantes. No hay duda de que la decisión de disparar tuvo su influencia en el naufragio, ya bien sea en el hundimiento de la balsa, en los nervios de sus tripulantes o en su incapacidad para reaccionar, y por ende tiene responsabilidad en la muerte de las personas. Venir a decir que esas muertes son culpa de que no sabían nadar hace desear que quien defiende dicha idea sufra, en sus propias carnes, la misma situación. Estaría bien verles ante las imágenes de un familiar en iguales condiciones, no sabiendo nadar y con un cuerpo de salvamento a escasos metros que no hace nada por evitarlo y sí por producirlo. Sois escoria, alguien os lo tenía que decir.
Los Guardias Civiles que están ahí, a escasos metros de alguien que se ahoga, y que no hacen nada por ayudarle también han de hacérselo mirar. ¿Con qué tranquilidad se espera en la orilla a que lleguen los que buenamente puedan mientras que los demás van quedándose por el camino sin fuerzas para llegar a tierra? ¿Es que nada les conmueve la muerte de esas personas? La disciplina castrense se supone que ayuda a que uno se haga responsable de sus actos. Ya veo que me equivocaba.
Enhorabuena señores políticos del gobierno. Ya les tenía en lo más alto de la lista negra de grandes males de este país junto con otros muchos compañeros suyos del gremio. Por debajo suya ya tenía a las fuerzas especiales de antidisturbios de la policía nacional, tan solícitos ellos a repartir estopa entre aquellos a los que deberían proteger. Ahora pasan a estar acompañados por la Guardia Civil, estamento que hasta el momento parecía responder a una imagen de lealtad al país y de respeto a todos por encima del gobierno que lo presidiese. Ahora vemos que son tan vendidos como el que más.
Han conseguido que haya alguien más de quien no me fie. Váyanse a la mierda.
viernes, 7 de febrero de 2014
63 cuerpos
Hambre.
Hambre. Y sed.
Hambre. Y sed. Y frio.
Hambre. Y sed. Y frio. Y miedo.
Mucho miedo.
De repente, Tierra.
El avistamiento lo anuncia a gritos una joven de ébano señalando el horizonte mientras se asegura de sostener a su bebé entre los brazos. La noticia hace que la barca se agite violentamente ante los nerviosos movimientos de los demás tripulantes. Aún a riesgo de ser detectados todos revientan su estado de tensión con gritos de alegría y sollozos. Aun están demasiado lejos, es noche cerrada y tan sólo se ven luces de lo que parece un pueblo pero no hay duda, es Tierra, la travesía del océano se está acabando.
El bebé de la joven tiene apenas tres semanas de vida, cuatro días los lleva en el mar. A la madre no le salieron bien las cuentas. Había calculado el viaje con la intención de que naciese en territorio español pero el parto se adelantó. Nadie de su familia sabe de su existencia y aunque hubiese querido pagar a alguien para que le dejase usar un telefono y dar la noticia, no hay quien recoja la llamada, nadie de su familia cuenta con un teléfono al que llamar. Pero eso ahora no importa. Están en una patera con otros 61 desamparados más, tan sólo a unos pocos kilómetros de las playas españolas.
Sabía que las posibilidades de llegar a Europa eran muy reducidas, pero ahora hay Tierra ahí delante.
Hambre. Y Sed. Y frio. Y mucho miedo. Pero Tierra.
- Tierra. Mira cariño, Tierra.
Y sin avisar Esperanza rompe a reír en brazos de su madre.
Hambre. Y sed.
Hambre. Y sed. Y frio.
Hambre. Y sed. Y frio. Y miedo.
Mucho miedo.
De repente, Tierra.
El avistamiento lo anuncia a gritos una joven de ébano señalando el horizonte mientras se asegura de sostener a su bebé entre los brazos. La noticia hace que la barca se agite violentamente ante los nerviosos movimientos de los demás tripulantes. Aún a riesgo de ser detectados todos revientan su estado de tensión con gritos de alegría y sollozos. Aun están demasiado lejos, es noche cerrada y tan sólo se ven luces de lo que parece un pueblo pero no hay duda, es Tierra, la travesía del océano se está acabando.
El bebé de la joven tiene apenas tres semanas de vida, cuatro días los lleva en el mar. A la madre no le salieron bien las cuentas. Había calculado el viaje con la intención de que naciese en territorio español pero el parto se adelantó. Nadie de su familia sabe de su existencia y aunque hubiese querido pagar a alguien para que le dejase usar un telefono y dar la noticia, no hay quien recoja la llamada, nadie de su familia cuenta con un teléfono al que llamar. Pero eso ahora no importa. Están en una patera con otros 61 desamparados más, tan sólo a unos pocos kilómetros de las playas españolas.
Sabía que las posibilidades de llegar a Europa eran muy reducidas, pero ahora hay Tierra ahí delante.
Hambre. Y Sed. Y frio. Y mucho miedo. Pero Tierra.
- Tierra. Mira cariño, Tierra.
Y sin avisar Esperanza rompe a reír en brazos de su madre.
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