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lunes, 3 de marzo de 2014

La lógica aplicada

Está comenzando a tener repercusión en la red un movimiento que busca que la propuesta de la reforma penal del ministro Gallardón no salga en los términos en que está escrita.

Concretamente busca una rectificación sobre la parte de la ley en la que se hace referencia a la posible encarcelación de las personas con problemas mentales que pudiesen suponer una amenaza para los demás ciudadanos.

Independientemente de la lógica que hayan aplicado para creer que es necesaria una reforma sobre este tema, me planteo si las distintas reformas realizadas tienen su lógica mirándolos con perspectiva en el tiempo. He aquí los pasos dados por este gobierno:
  1. Negación de las ayudas a las familias con familiares a cargo que supongan una dependencia.
  2. Reforma de la ley del aborto por el que impiden que las mujeres puedan abortar en caso de algún tipo de problema físico o mental en el feto.
  3. Reforma de la ley penal que supone un endurecimiento de las sanciones y una ampliación del espectro de delitos convirtiendo todo en punible.
  4. En la misma reforma se propone poder encarcelar a las personas con problemas mentales que puedan ser consideradas peligrosas.
Siguiendo esa lógica dentro de 20 años tendremos más personas con problemas mentales, más fácil de ver con la de casos de depresión que ahora se están produciendo con el problema económico en el que estamos. Personas  que nunca habrán recibido ayuda alguna del gobierno. Personas que pueden terminar en la cárcel por ser consideradas un riesgo para los demás.

Eso me hace pensar... han fallado con la privatización de la sanidad pública. ¿No será que pretenden en el futuro privatizar el sector penitenciario y desde ya están buscando clientes? Y si fuera así ¿acaso no han pensado que sólo con la de ellos que deberían está allí ya tendríamos sobrepoblación carcelaria?



miércoles, 26 de febrero de 2014

¡Muera el ping pong!


Buenos días a todos los que se incorporan en este momento a nuestra cadena Telahinco.

Estamos en el Estadio del Congreso retransmitiendo este aburrido partido que determinará quién es el campeon mundial de ping pong del barrio de Chuscolandia. En estos momentos ambos contendientes se encuentran empatados. Quien gane este punto se adjudicará el torneo, que le da derecho al vencedor a pasarse el resto de lo que queda de año viviendo de gorra.

El ruso Yojar, del equipo de las gaviotas locas se dispone a sacar. Echa una mirada previa a la grada donde sus seguidores le jalean con obediencia y decisión.

Al otro lado de la mesa el kazajo Abaclabur se dispone a restar mientras sus seguidores, los capullos bermellones, contrarrestan los ánimos de las gaviotas a grito pelado con mucha disciplina de partido.

Yojar inicia el juego con una rápida declaración donde muestra los índices bursátiles al alza.

Abaclabur resta recordándo la falta de crédito en las familias.

Yojar responde con las portadas de los medios afines que anuncian que el fin del tunel está cerca.

Abaclabur golpea la pelota con una portada de prensa local que cita la bajada del número de afiliados a la Seguridad Social.

Yojar ignora el ataque con una pelota al filo de la mesa con los datos sobre macroeconomía.

¡Increible ataque de Abaclabur con un golpe rápido al fondo de la mesa donde muestra el aumento de la desigualdad en Chuscolandia!


La respuesta de Yojar, no por ya conocida, no deja de ser eficaz. Con un alto globo le recuerda a Abaclabur la herencia recibida. En la bancada de los capullos se murmura algo sobre que la herencia era compartida pero parece que Abaclabur no consigue oirlo, su respuesta no es efectiva dejando la pelota franca para que Yojar se recupere del ataque recibido.

Ambos contrincantes mantienen un largo peloteo sin que haya un claro dominador del encuentro. Mientras las bancadas siguen animando o abucheando según toque.

¡Atención! ¡Un espontáneo se ha colado en la cancha! No se le reconoce porque lleva la cara tapada con una Senyera. ¡Ha saltado sobre la mesa y ha atrapado la pelota! ¡Amenaza con no dejar continuar el partido si no le hacen caso en sus reivindicaciones! Dice tener todo un pais secuestrado como moneda de negociación. No llegamos a oirle bien porque parece que dice una cosa y la contraria, en función de a qué lado de la cancha esté hablando.

¡Otro espontáneo! En este caso se trata de una mujer vestida de rosa oscuro. No sabemos de quien se trata pero desde las gradas cuatro personas gritan al unísono "¡Asor! ¡Asor!" mientras levantan banderas también de color rosa. La mujer se lanza sobre el primer espontáneo y le arranca la pelota de las manos al grito de "¡Esta pelota es de todos!".. Ambos espontáneos se enzarzan y se golpean al tiempo que se revuelcan sobre la mesa. Tal es la virulencia que la mesa parece estar a punto de partirse en dos. En medio de la trifulca ambos expontáneos se caen de la mesa y en el golpe quedan los dos groguis dejando escapar la pelota. La pelota llega mánsa a los pies de un auxiliar de mesa. Se trata de un abuelete con cara simpática que obedientemente entrega la pelota al juez de silla al tiempo que le comenta lo mal escrito que está el reglamento de ese deporte y que según él deberían revisarlo todo, desde las dimensiones de la cancha al peso de la pelotita, que el tiene unos amigos, los zurdos arrejuntados, que sabrían darle mejores espectáculos a los espectadores. El juez lo ignora y decide reanudar el punto entregando la pelora al ruso para que vuelva a sacar. La inchada de los capullos grita en contra de la decisión del juez al tiempo que le acusan de estar vendido a las gaviotas locas.

Aun así el partido se reanuda. Yojar insiste en su estilo de saque y ataca a su contrincante mostrando las portadas del ABC donde se habla de la recuperación económica que está al caer. El kazajo se lo esperaba y saca las portadas de El Pais, donde se habla de deshaucios y desigualdad. Parece que esto va a seguir así un rato más.



Los cruces de pelotas son constantes pero el partido sigue su tónica aburrida y sosa, sólo alterada por los ronquidos de los dos espontáneos que continuan dormidos en el suelo y por ciertos gritos que llegan desde lo más alto de la grada, donde se encuentra un grupo variado de aficionados. Se oyen frases en vasco que hablan de no se que "desarme de pacotilla" (sic) al tiempo que en acento gallego se oye algo de "pais del carayo" (sic).

¡Ojo! ¡Tremendo error del ruso que lanza una debil dejada sacando el tema de la corrupción! La pelota es franca para que el kazajo termine ganando el punto y llevándose la victoria. ¿Pero qué hace Abaclabur?  ¡Se ha entretenido ocultando no se qué de de unos eres en Andalucía! Al final se ha limitado a devolver la pelota sin mayor complicación ni beneficio.

Mucho nos tememos que el partido continuará así por mucho tiempo. El técnico de cámara me dice que está hasta los cojones del partido, que esto no termina nuca, que al final nuca pasa nada y que nosotros tenemos cosas que hacer por lo que dejamos aquí la retransmisión para pasar a ofrecerles toda una primicia. Les vamos a emitir el apasionante debate entre forofos del enésimo partido de fútbol entre albos y rallados donde se discutirá sobre el precio que se pagó por no se qué cosa que no está clara y que tú más, pues anda que tú....






jueves, 31 de julio de 2008

Soy idiota

Hoy tuve una extraña sensación de completa idiotez. Avisaron de un problema con una luminaria en el despacho de un médico de la sección de psiquiatría de un hospital cercano. Allí, mientras reparaba la luz, he compartido rato de mi tiempo con una persona. Bueno, la idea de compartir algo con ella estaba lejos de lo que consideramos cotidianamente compartir, ya que yo estaba allí pero ella no.

Desconozco su nombre y el de la persona que la acompañaba. Se trataba de dos jóvenes que por edad y parecido, si obviábamos el traje gris humo que claramente marcaba a la primera como sujeto al que prestar especial atención, hacían pensar que debían ser hermanas. Ambas estaban de pie junto a la puerta cerrada con llave de la consulta de un psiquiatra. Rosa, así llamaré desde ahora a la chica “especial”, vestía un pijama gris que disimulaba completamente su figura femenina, claramente el uniforme fue creado con esa intención, así la unificaba con el resto de internos y a la vez la convertía en una persona a la que prestar atención. Nadie identificaría ese color con algo bueno o alegre y si alguien se la hubiese encontrado fuera de aquella planta así vestida, al instante habría sospechado de donde se había escapado.

Rosa repetía machaconamente unas ininteligibles frases que parecían tener una importancia vital, tanto era el énfasis con el que las repetía una y otra vez sin descanso, gimoteando y ocultando su boca tras sus entrecerradas manos. Y con cada repetición se sucedían constantes vaivenes con la cabeza y el cuerpo, adelante y atrás, adelante y atrás, adelante y atrás, como si eso sirviese para darle mayor sentido a su indescifrable mensaje. Su hermana se esforzaba en entenderla y le preguntaba una y otra vez:

- ¿Qué dices?
- …
- ¿Quieres algo?
- …
- Háblame, ¿qué te pasa?
- …

Y Rosa siempre repetía su letanía una y otra vez, una y otra vez sin tan siquiera prestar un poco de atención a las cariñosas preguntas de su hermana.

Pensé: “Esa chica está para que la encierren”. Fue inevitable sentir lástima por Rosa. Pero al momento me sobrevino un temor. ¿Qué pasaría si algún día yo estuviese en ese mundo?

Percibí que sólo estábamos allí dos personas, la hermana de Rosa y yo. Rosa estaba en otro sitio, posiblemente en uno mucho más oscuro y tenebroso que aquel ya de por si triste ala de hospital, y por más que su hermana intentase hacerla volver Rosa no conseguía encontrar el camino.

Y al mismo tiempo descubrí que soy idiota. Yo y todos los que habían pensado lo mismo que yo. Rosa no estaba para que la encerrasen, ya estaba encerrada, perdida y sola en un mundo en el que cualquiera de nosotros también estaría solo y perdido. Un mundo donde hay cosas tan impactantes e intimidatorias que es necesario nombrarlas de viva voz una y otra vez para que estas no puedan hacerte daño. Un mundo infinitamente peor que este, un lugar donde ni siquiera tus seres queridos pueden llegar hasta ti aunque se encuentren a tu lado.

Entonces deseé que la puerta de la consulta del psiquiatra hubiese estado abierta y que Rosa hubiese tenido la fuerza necesaria que la hubiese permitido encontrar el camino de vuelta.

Esta tarde Rosa ha pasado la tarde conmigo, en mi mente, haciéndome plantear su situación como propia y metiéndome miedo en el cuerpo. Sólo ella podría explicarnos como es un mundo al que todos tenemos temor y aun así despreciamos y abandonamos a los que en él se encuentran. Ella y todos los que allí estaban bien se merecían que la puerta de la consulta del psiquiatra hubiese estado abierta.

Mañana tendré que volver a aquel ala del hospital, y no dejaré que ni su traje gris ni sus eternas letanías me impidan saludarle y preguntarle por el tiempo que hace allí, donde sea que se encuentre.