martes, 18 de febrero de 2014

Rodrigo "el putero"


Rodrigo se había decidido. Hoy se sinceraría con Virgilio y le revelaría su condición de gay.  Estaba harto de que él fuese el eterno juguete del pimpampum entre los amigos cuando se ponían a relatar sus historias de conquistas mujeriegas. Todos tenían sus historias pasadas y presentes con mujeres de todo tipo, todos menos él. Todavía se ríen contando que ni siquiera cuando se organizó aquella caravana de mujeres que llenó el pueblo de laca y pintalabios durante dos días se le pudo ver con una conquista.  Él sabía perfectamente la razón de aquella ausencia femenina en su vida pero era un secreto que no podía confesar a nadie. A nadie menos a Virgilio.

Virgilio y Rodrigo eran amigos desde siempre. Le llevaba dos años de diferencia con lo que para él siempre fue una especie de hermano mayor. Fue Virgilio quien le enseñó casi todo lo que él sabía. Haberse quedado sin padre a temprana edad y no tener hermanos mayores le empujó a buscarse la vida por sí mismo pero por suerte siempre pudo contar con la ayuda de su amigo. 

Junto a él aprendió a cazar ranas. Se tomó el primer chato de vino en casa de Virgilio y más tarde, detrás de la tapia de la escuela, descubrió lo mal que le sentaba aquello de fumar. Incluso se iniciaron juntos en el tema del baile con chicas, siempre durante las fiestas del pueblo. Eso sí, mientras que Virgilio siempre le contaba al día siguiente cómo había terminado en algún rincón secreto metiendo mano a la fresca de turno él siempre terminaba volviendo sólo a casa, eso sí, con dos vinos de más que le permitían ocultar socialmente sus dudas internas.

A lo largo de su vida sólo tuvo una relación sexual que no fuera consigo mismo. Fue durante el año que estuvo haciendo la mili en Madrid, y lo hizo con otro soldado, un chico de Granada. Aquello duró justo los seis meses que estuvo destinado a Cuatro Vientos y con el mismo secreto que empezó se terminó y no volvieron a saber nunca más el uno del otro. Después de aquello Rodrigo regresó a su pueblo a dedicarse al cultivo de sus olivos y nunca más volvió a tener una relación. De ningún tipo.

Lo cierto es que en el pueblo tiene fama de putero. Todos le han visto entrar y salir de cualquiera de los 3 puticlubs que hay en las cercanías. Algunos bromean en el bar mientras cuentan lo bien acompañado que se lo habían encontrado en la barra de alguno de aquellos tugurios. Lo que no sabían es que Rodrigo  siempre esperaba a que entrase algún conocido que lo reconociese para decidirse a subir a la habitación con alguna chica. Así sabía que luego se comentaría entre los hombres del pueblo. Lo que los del pueblo no sabían era que Rodrigo pagaba a aquellas mujeres sólo para que subieran con él. Luego nunca pasaba nada, charlaban un rato, bebían alguna botella y Rodrigo se terminaba duchando sobre limpio antes de bajar de nuevo al bar.
Así llevaba ya más de cuarenta años y tras mucho darle vueltas a la cuestión se había convencido de que, a los sesenta, bien se podría arriesgar a decírselo a Virgilio. Virgilio tampoco tenía pareja estable, cosas de la vida, pero todos sabían que había tenido varios amoríos con chicas, la última ocasión con una colombiana de las que vinieron en la caravana. Aunque a la mujer le gustó el pueblo la cosa no cuajó y terminó volviéndose a su país en cuanto tuvo oportunidad, dejando a Virgilio de nuevo sólo. 

No sabía cuál sería la reacción de Virgilio cuando se lo confesase pero si se lo tomaba a mal y termina contándolo por todo el pueblo sabía lo que ocurriría. El rechazo del pueblo sería unánime. Si por algo montó durante años aquel paripé era porque no se veía capaz de aguantar las críticas por ser maricón. Sí, estaban en el siglo XXI y España había cambiado mucho, ahora había maricones por todos lados, la televisión era un hervidero de ellos, pero en aquel pueblo no había una sola mujer u hombre que no hubiese tenido que abandonarlo si se había descubierto algún amorío carnal con alguien del mismo sexo. Nadie les pegaba ni les quemaban la casa como a las brujas pero todo cambiaba. La repudia del pueblo se convertía en una losa que caía sobre las espaldas del pobre desviado y todo terminaba en salida por najas. Así había ocurrido las dos únicas ocasiones que había conocido y el no quería ser el tercero.


Pero ya le daba igual. A su edad no se iría del lugar. Ya había pasado toda su vida ocultando aquel problema y ya no le daba gana seguir con aquella farsa. Virgilio sería el primero de muchos, de todos, arriesgaba su amistad, lo más preciado que tenía, pero él ya no fingiría más.

Así que bajo la sombra de una higuera esperó sentado a que Virgilio volviese de abrir las acequias para que el agua regase las fincas de su hermana Amparo. Cuando lo vio venir le temblaban las manos y las piernas pero consiguió ponerse de pié y cuando Virgilio llegó a su altura se lo soltó sin esperar a saludarse.

- Virgilio, tengo algo que decirte y es mejor que no digas nada hasta que no termine. - tomó airé y soltó - Soy maricón y me da igual si te cabreas o no pero que sepas que yo no quiero que dejemos de ser amigos.
Virgilio se mantuvo callado unos segundos con la vista clavada en el suelo, miró a los ojos del  que había sido su mejor amigo desde la infancia y retirándose el cigarro de la boca a la vez que levantaba las cejas le espetó:

- Ya era hora… Eso sí, no me cabrearé mientras que no se te ocurra meterle mano a otro del pueblo que no sea yo… ¡guapetón!




martes, 11 de febrero de 2014

¿Quien quiere a una tonta como ejemplo?

Había una vez un rey y su familia cuyo comportamiento se decía que servía de ejemplo para el resto de ciudadanos.

 Un rey que en su juventud accidentalmente mató a su hermano con un arma de fuego. Este tipo de accidente con armas de fuego se convertíra más tarde casi en tradición familiar.

Un rey al que desde Rusia le acusaron de matar allí a un oso borracho. Borracho el oso, no dicen nada del estado del rey en aquel momento.

Un rey presidente de honor de WWF que caza elefantes en reservas africanas. ¡Que honor para el elefante!

Un rey del que se dice que engaña a su mujer con otras mujeres. ¿Será por eso lo de la cadera?

Un rey que no hace públicos sus  negocios ni su patrimonio.

Un rey cuyo nieto se pega un tiro en un pié aunque no tiene licencia de armas ni edad para usarlas. Es la tradición que comenté.

Un rey que tiene un yerno del que se rumorea que hace uso de drogas prohibidas. Algunos hace tiempo que se lo olían.

Un rey que tiene otro yerno acusado de apoderarse de dinero público. Malversación.

También está acusado de faltar intencionadamente a sus obligaciones aprovechándose de su cargo público. Prevaricación.

También está acusado de  mentir en los documentos oficiales que hacía sobre sus actividades. Falsedad documental.

También está acusado de emitir facturas falsas para cuadrar sus cuentas. Fraude.

Y también está acusado de tres delitos fiscales. Ya se decía que la infanta se había buscado a un novio que lo tenía todo. Este tiene el pack completo del típico chorizo nacional.

Un rey que tiene un yerno al que le piden penas de cárcel que suman 17 años de prisión. Ya veremos si la pisa o no.

Un rey cuya hija, casada con el yerno acusado de ser un chorizo, era la presidenta y copropietaria al 50% de las empresas por cuya gestión se acusa al marido. Siempre se la ha llamado la "lista", será por algo.

Un rey cuya hija, casada con el yerno acusado de ser un chorizo, dice no saber nada de lo que ocurría en esas empresas de las que era la presidenta. A ver si resulta que no era tan lista.

Un rey cuya hija, casada con el yerno acusado de ser un chorizo, testifica en un juicio contestando a más de 400 preguntas con las frases "no lo se", "no lo recuerdo" y "desconocía eso que me cuenta". ¿Nos habremos confundido y la "tonta" era esta?

Un rey cuya hija, casada con el yerno acusado de ser un chorizo, se alquila así misma su propia casa en la que vive. Sólo falta descubrir si también se hacía autopagos en B.

Un rey que prestó a su hija, casada con el yerno acusado de ser un chorizo, más de un millón de euros en 2004 para comprar su casa y que se está deduciendo en su declaración en Hacienda. Desde entonces sólo ha devuelto 150.000 euros, a ese ritmo tardará ¡72 años! en devolver el préstamo, si es que su intención es  devolverselo. La ley no permite hacer préstamos familiares que no se devuelvan. Eso se llama donación y entre otras cosas los beneficiarios pierden las deducciones que la ley da para los préstamos.

Y digo yo... Si se confirmasen todas estas acusaciones y rumores estaríamos manteniendo como rey a un homicida involuntario, maltratador y asesino de animales, adúltero, con una economía opaca, cuyos nietos pequeños juegan en casa con armas de fuego, con un yerno drogadicto, cuya hija es sospechosa de ser partícipe en seis delitos junto a su marido. 

No parece que sean ejemplo de nada positivo.

Ya no se trata de preguntarnos si queremos monarquía o república pero ¿seguro que es esto lo que queremos?




domingo, 9 de febrero de 2014

Roma es Amor al revés

Es por amor, dicen.

Algunos pocos la excusan diciendo que firmaba las cosas sin leerlas. Dicen que el malo es su marido, que le ponía los papeles delante para que los firmase. Que le entregaba tarjetas de crédito para que gastase pero que ella no sabía de donde salía el dinero. Que ni siquiera sabía que se había alquilado a si misma su propia casa con cargo a las empresas familiares. Que pasaba hasta las facturas de parking a cargo de sus empresas pero que ella no sabía qué consecuencias tenían sus actos.

Es por amor, dicen.

Pero otros muchos sospechan que no es así, por eso algunos se alegran de que se esté llevando una amorecada de padre y muy señor mío. Se podrá pasar el juicio entero amorrando la cabeza ante las preguntas del juez aunque lo mismo se cree toda una amorrea y no piensa que deba responder por sus actos. De hecho algunos la critican por haber llegado amorrionada a los juzgados de Palma de Mallorca, saludando y sonriendo como cuando siendo niña iba de vacaciones a la Isla. Pero temo me mucho que al final deberá amorronarse a la espera de la ayuda que seguramente le está llegando de instancias superiores. Esperemos que en lo que dura todo esto no la de por amortecer ante todos y darnos un susto con ello. No debería, tiene un buen séquito detrás que le ayudan a amortiguar bien los golpes. Aun así el tema le está pasando factura y le ha cambiado tanto la cara a causa de tanto disgusto que ya ni siquiera se habla de ella como "la guapa" cuando se la confunde con su hermana. De hecho ya hay chistes sobre quien es la tonta y quien la lista.

Así que unos pocos dirán que es por amor pero otros muchos dicen que es por amoral.

Es por amor, dicen.



 Términos que quizás desconozcas:
Amorecada: Topetada de carnero.
Amorrando: Bajar la cabeza, obstinándose en no hablar.
Amorrea: Se dice del individuo de un pueblo bíblico descendiente de Amorreo, hijo de Canaán.
Amorrionada: Forma de algunos cascos que en lo alto suele tener un plumaje o adorno.
Amorronarse: Enrollarse la bandera y ceñirla de trecho en trecho con filástica, para izarla como señal en demanda de auxilio.
Amortecer: Desmayarse, quedar como muerto.
Amortiguar: Hacer que algo sea menos vivo, eficaz, intenso o violento, tendiendo a la extinción.
Amoral: Al menos esta sí que debería conocerla bien todo el mundo.





viernes, 7 de febrero de 2014

63 cuerpos

Hambre.

Hambre. Y sed.

Hambre. Y sed. Y frio.

Hambre. Y sed. Y frio. Y miedo.

Mucho miedo.

De repente, Tierra.

El avistamiento lo anuncia a gritos una joven de ébano señalando el horizonte mientras se asegura de sostener a su bebé entre los brazos. La noticia hace que la barca se agite violentamente ante los nerviosos movimientos de los demás tripulantes. Aún a riesgo de ser detectados todos revientan su estado de tensión con gritos de alegría y sollozos. Aun están demasiado lejos, es noche cerrada y tan sólo se ven luces de lo que parece un pueblo pero no hay duda, es Tierra, la travesía del océano se está acabando.

El bebé de la joven tiene apenas tres semanas de vida, cuatro días los lleva en el mar. A la madre no le salieron bien las cuentas. Había calculado el viaje con la intención de que naciese en territorio español pero el parto se adelantó. Nadie de su familia sabe de su existencia y aunque hubiese querido pagar a alguien para que le dejase usar un telefono y dar la noticia, no hay quien recoja la llamada, nadie de su familia cuenta con un teléfono al que llamar. Pero eso ahora no importa. Están en una patera con otros 61 desamparados más, tan sólo a unos pocos kilómetros de las playas españolas.

Sabía que las posibilidades de llegar a Europa eran muy reducidas, pero ahora hay Tierra ahí delante.

Hambre. Y Sed. Y frio. Y mucho miedo. Pero Tierra.


- Tierra. Mira cariño, Tierra.

Y sin avisar Esperanza rompe a  reír en brazos de su madre.



 

jueves, 6 de febrero de 2014

Escrache por aquí, escrache por allá

Ayer salió la noticia de que el juez de la Audiencia Provincial de Madrid considera legal la manifestación coordinada, multitudinaria o no, pública y continuada dirigida hacia los políticos, incluso cuando la manifestación se hace frente a sus trabajos o frente a sus propias casas. Lo que modernamente ahora se le llama escrache, vamos. La Audiencia ha tenido que dictaminar en este sentido a raiz de que el propio fiscal del Estado, que ya tiene narices que éste organismo sea una herramienta más de defensa de los políticos, reclamase como ilegales estas manifestaciones denunciando a la Plataforma de Afectados de la Hipoteca por el acoso al que sometieron a la Vicepresidenta del Gobierno Soraya Saenz de Santamaría en abril de 2013.

Cualquiera que se imagine un grupo de personas gritandole a la puerta de su casa ve que es una situación nada apetecible, algo que dificilmente se puede justificar ya que nadie quiere semejante cuadro ante su casa. Pero la cuestión es que aun así el juez mantiene que no es ilegal. Vale, puede no serlo como no lo es ir desnudo por la calle pero a cualquiera se le antoja un poco raro que esas cosas ocurran. ¿Cómo puede entonces el juez ver legal semejante acoso? Y lo que es aun más interesante. ¿Cómo se ha llegado a eso?

Contestaré primero a lo último. Las razones por las que se ha llegado a los escraches son las siguientes:
  1. Los políticos españoles no tienen ninguna obligación de atender personalmente las demandas de los ciudadanos. Esto en otros paises no es así, disponiendo incluso de un horario concreto para hacerlo.
  2. La Iniciativa Legislativa Popular que no es más que la petición de una reforma de la ley por petición popular de más de un millón de ciudadanos jamás ha sido aceptada tal cual por el gobierno de turno.Los políticos ni siquiera llegan a debatirlas en el congreso, en treinta años se han intentado 66 propuestas de las que se han denegado 65 sin explicación alguna por parte de los diputados.
  3. El Gobierno ya no autoriza más manifestaciones permanentes como las del 15M donde los ciudadanos encontraban un espacio muy visible en el que hacer llegar a los políticos sus demandas.
  4. Manifestarse frente al Congreso de los Diputados está penado con un mínimo de seis meses de prisión, sea cual sea la causa de la manifestación.
Ante esas premisas yo me pregunto: ¿Existe en España alguna manera de asegurarse de que los diputados escuchen las reclamaciones de los ciudadanos y las tengan en cuenta para debatirlas? Pues a la vista salta que no. La participación popular ha quedado complétamente desvirtuada por las leyes que los políticos han ido creando con lo que la única salida que han dejado a la ciudadanía es el abordaje callejero puro y duro al político. Si no tienen obligación de recibirnos oficialmente en el Congreso, si tampoco se puede uno manifestar indefinidamente en la calle, si tampoco se puede manifestar ante el Congreso, si la iniciativa popular nunca es atendida ¿qué esperaban? ¿Creían que la gente aguantaría eso por siempre? Obviamente la gente ha preferido ser más práctica y han pasado a asaltar allá donde estén a quienes aunque trabajan para ellos no quieren escucharles.

Veremos si se incrementan las acciones ahora que queda más claro que los escraches, les guste o no, son legales.





Morpheo

Sus hermanos decían de él que era un voyeur. Creían que los sueños de los humanos sólo estaban llenos de escenas de SEXO. SEXO con mayúsculas. Suponían que era sexo violento, sexo dulce, sexo rápido, sexo apasionado... cabía todo tipo de sexo en los sueños.

Lo que no sabían sus hermanos era que el mundo onírico de los humanos no era así. No era el sexo lo que ocupaba la mayor parte del tiempo de sus sueños. Era la NATURALEZA. También así, con mayúsculas. Cierto que ya casi no había sueños de tótems de animales. Ni siquiera había sueños sobre el disfrute de paraísos naturales. No eran sueños de gente corriendo por la pradera, o nadando en un mar azul en calma. Ni siquiera eran sueños de ellos mismos volando. Eran sueños referentes a sus propias NATURALEZAS.

Los sueños de los humanos desde siempre sólo respondían a preguntas sobre lo que eran, sobre lo qué les movía, sobre lo que les hacía ser como eran. Claro que como decían sus hermanos dentro de esos sueños había sexo pero no más que sentimientos, sensaciones, miedos, anhelos, preguntas o respuestas. En los sueños uno podía encontrar de todo.


Morpheo era el Señor de los Sueños y como tal a él le correspondía velar por que ninguno de los sueños de los hombres se perdiese. Por eso los tenía todos. El no era un voyeur. El era un coleccionista. Un bibliotecario que disfrutaba acunando cada sueño. Morpheo se extasiaba cada vez que descubría un nuevo sueño, uno que ningún ser humano antes hubiese tenido. Algunos humanos eran especialmente ingeniosos con la creación de Sueños. El los llamaba "los artistas" aunque no necesariamente tenían que coincidir con los humanos que en la realidad se dedicaban al arte. Cualquiera podía ser un artista de sueños. Cada vez que encontraba a un artista creando un nuevo sueño Morpheo esperaba junto a él. Cuando el sueño terminaba Morpheo le ponía un nombre, lo catalogaba y lo almacenaba en su Biblioteca de los Sueños dispuesto a compartirlo con otros humanos cuando éstos no tuviesen nada que soñar.

Su trabajo era su obsesión. Disfrutaba con cada nuevo detalle que descubría en la NATURALEZA de los humanos. Creía que viendo sus sueños descubría su verdadera esencia, aunque nunca terminaba de comprenderles por completo. Lamentablemente eso hacía una cuantas décadas que había cambiado. Los humanos habían cambiado y la Biblioteca que antes rebosaba de música, de arte, de terror, de alegría y de sensaciones ahora parecía un banco. No lo parecía, lo era. Un banco repleto de sueños de dinero. Las partituras habían dejado paso a las cuentas corrientes, los colores del arcoíris habían sido cambiados por cheques en blanco al portador y los unicornios habían desaparecido cuando llegaron las tarjetas de crédito. Morpheo hacía años que había tenido que retirar de las primeras estanterías todos los demás sueños y almacenarlos al final de la Biblioteca para dejar sitio a la nueva NATURALEZA de los humanos. El DINERO, así, con mayúsculas.

Morpheo no estaba del todo seguro pero sospechaba que su Biblioteca no era ahora igual de bonita e interesante que antaño. Echaba de menos sueños como el del zoo de estrellas, o la pesadilla de las fuentes de las que manaban botones. Si bien era cierto que aun le quedaban sueños de colores éstos siempre eran los mismos, colores de billetes. La variedad de los nuevos sueños se había reducido. Ahora tenía tan poco trabajo que le daba tiempo a rebuscar entre los sueños incluso de los humanos más viejos. Tiempo atrás eran los primeros a los que desechaba ya que solían ser muy repetitivos y creía que ya los tenía todos en su Biblioteca pero ahora casi eran su única fuente de nuevas adquisiciones para su colección. Ellos le salvaban del tedio de ver siempre, una y otra vez, sueños referentes al dinero. En un principio pudo recurrir a los niños, que si bien tenían sueños muy simples, estos siempre eran novedosos y cargados de sensaciones fuertes. Pero ahora... Si al menos los padres no les diesen tan pronto la videoconsola...



martes, 4 de febrero de 2014

Privatizaciones ¿si o no?

La subcontratación de servicios públicos no es una mala práctica que deba ser siempre rechazada. Por el contrario puede ofrecer grandes posibilidades de reducción de costes y beneficios a la vez que pone en mano de los ciudadanos ciertos sectores que la empresa pública necesita y que no es necesario que ella misma preste. Cada vez que la administración necesita desarrollar una labor para la que no está técnicamente preparada puede ser que obtenga mayor efectividad si contrata a una empresa especializada en vez de tener que crear una nueva división interna. Haciendo esto se pueden producir reducciones de costes obteniendo trabajos de mayor calidad que los que se conseguirían con la contratación de personal interno.

Pero esto siempre es una polémica, tanto que, ante el rechazo de muchos, lo que es una privatización del servicio otros lo han bautizado como "externalización", palabro inexistente en nuestro diccionario, a fin de que no parezca lo que realmente es.

En principio no estoy en contra de la privatización de los servicios públicos. Por el contrario considero que hay ciertos servicios que es muy positivo privatizarlos. Para mi se pueden privatizar todos aquellos servicios en los que un trabajador, por el hecho de ser público y no privado, no aporta nada especial a la sociedad. Pero como digo es sólo en principio. Para que un servicio se pueda privatizar deberían cumplirse los siguientes requisitos:

  1. No supondrá aumento de costes. Si se privatiza algo es para que salga más barato, no más caro. Sorprenderá saber que esto con mucha frecuencia no se cumple. El gobierno, si externaliza un servicio, debe cumplir una misión de control de que se cumple lo pactado. Basta con ver que a veces, si se suma el coste del servicio con el coste de la supervisión se supera el coste que se tenía en un principio. Eso sin contar que a veces, el coste del servicio privado ya es superior a lo que se pagaba siendo público.
  2. No supondrá pérdidas de puestos de trabajo. Si sobran trabajadores públicos seguro que es fácil encontrarles una función. El despido tras convertirlos en empleados privados no puede ser una opción.
  3. No supondrá bajadas salariales a los empleados ni diferencias sobre lo que cobrarían de pertenecer al sector público haciendo la misma función. Se supone que los salarios que impone la administración a sus trabajadores son ajustados a la labor desempeñada y a las necesidades económicas generales de cualquier ciudadano. Si eso es así ¿porqué entonces iban sus sueldos a ser rebajados al cambiar a la privada? El estado ha de velar por el bienestar de sus ciudadanos y entre las acciones a realizar está el asegurar un salario justo empezando por sus propios trabajadores. Que dejen de serlo no hace que la situación cambie.
  4. Los intereses de la empresa privada no pueden ser contrarios a los que tiene la administración que la contrata. Esto se entiende mejor con un ejemplo: en los países donde se da la privatización de las cárceles se suele hacer un pago fijo por recluso en el centro. Esto hace que a la empresa que ofrece el servicio le interese que haya muchos presos mientras que claramente al Estado no. Lo que suele ocurrir en estos casos es que las empresas crean lobbies que presionan a los gobernantes para que impongan penas más largas y que cualquier delito suponga pena de prisión. Hay decenas de ejemplos más como este. Una empresa dedicada a la sanidad que cobra un fijo por habitante de la zona independientemente de que lo atienda o no ¿querrá asegurarse de que el paciente se sana con las mayores garantías o arriesgará su salud mandándolo para casa a medio curar ahorrando así costes?
  5. El sector que se privatiza no puede afectar a la seguridad nacional, a la seguridad y el orden público, a la salud o a la justicia. Para aclarar porqué lo creo bastará con dar algunos ejemplos: ¿Alguien se imagina un Estado con un servicio de inteligencia privatizado propiedad de una empresa de otro Estado enemigo? ¿Alguien se imagina a un policía deteniendo al dueño de la empresa que le paga y que le puede despedir? ¿Sería coherente que los trabajos y el salario de los jueces dependiese de las sentencias que hiciesen contra la empresa que los tiene contratados? Si todo esto se desvirtúa cuando ocurre con trabajadores públicos debe ser un horror cuando ocurre con empresas por en medio.
Así que sí, la privatización de ciertos servicios es buena y necesaria. Pero hay que tener cuidado siempre que se hace para que una privatización no se convierta sin más en una pérdida de derechos de los trabajadores y, lo que es peor, en una pérdida de derechos de los ciudadanos.